Y llegará el día en el que
la base de pizza, el kétchup, la mozzarella junto a todo el queso, el jamón, el
salami y el salmón se den cuenta de que son partes de un todo, que son simples
piezas en un entramado cósmico inimaginable, que son ingredientes de una pizza,
se verán como iguales en su situación y tomarán conciencia de clase. Será en
ese momento cuando unan y se revelen en contra de los pizzeros, buscando eliminar
las manos y los rodillos de masa opresores y acabar así con el sistema de pizza
horneada con base de masa. Y será en ese momento cuando los pizzeros dejen de
hacer pizzas, cuando los ingredientes no tengan un motivo de ser al no
pertenecer a nada, cuando dejen de ser iguales ya que no habrá una idea suprema
de pizza que de valor a esta unión, y será cuando dejarán de ser porque ya no
tendrán motivo de ni causa de ser. Y será en ese momento cuando acabe la
tiránica hegemonía de la pizza opresora y de los pizzeros que como manos negras
controlaban el devenir de la suerte de esos ingredientes, y será en ese momento
cuando la pasta, que durante toda su existencia estuvo al acecho, aprovechará y
se alzará victoriosa sobre las cenizas de su acérrima enemiga, destruida ya
para siempre, y ocuparan los espaguetis el puesto que les corresponde dentro
del orden cósmico, incomprensible e intangible, pero así mismo intachable e
innegable, y comenzará su dominio cubriendo los vestigios del pasado con una
capa de boloñesa para acabar con el recuerdo de lo que una vez fue la guerra de
la liberación y que acabó con la propia idea de su existencia. Pero de entre
todos los ingredientes, resurgiendo de sus cenizas y su pasado, emergerá el
salmón, el cual se dará cuenta de la verdadera razón de su existencia, y de que
nunca perteneció a la pizza, y se sentirá aliviado y dolorido, por seguir
siendo y por haber luchado en una guerra en la cual jamás debería haber
participado. Pero también recordará la idea de la pizza opresora y del trágico
final que acabó con dicha idea, arrastrando hacia el abismo del olvido a todos
los que una vez creyó sus camaradas, y viendo ahora borrado el verdadero dolor
de la historia y como una boloñesa oculta la realidad, se levantará desde las
sombras contra la pasta, la nueva ejecutora del orden universal, y en su nombre
y en de los que fueron otrora sus compañeros reinstaurará el pasado que jamás
le perteneció y aun así le fue arrebatado y recuperará el puesto que por
derecho propio corresponde a los ingredientes de pizza y por ese sacrificio
será proclamado como uno más de los ingredientes entre sus semejantes, añadiéndose
así a la idea de pizza, y al mismo tiempo en contra de la idea de pizza. Sin
embargo, los propios pizzeros habrán olvidado su pasado, velado tras la
boloñesa, y habrán dejado de controlar el mundo y la pizza para reverenciar a la
pasta, habiendo olvidado a los ingredientes así como al salmón, el cual se
preparará para levantarse en una cruzada, mezclado entre la pasta y oculto a
los ojos de los primero opresores y luego traidores pizzeros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario