Buenas a todos, locas y locos de estos lares.
Normalmente, si uno va a presentarse es lo primero que
hace, sin embargo, una imagen vale más que mil palabras, y mi primera entrada
es justo eso, una imagen de una pequeña parte de mi mente. Pero no es suficiente,
y si quisiera presentarme por completo de esta manera necesitaría muchas horas
machacando el teclado y varios cientos de entradas, así que intentare resumir
aquí quien soy y porque estoy aquí, aunque me iréis conociendo mejor conforme
vaya subiendo mis pensamientos, reflexiones y desvaríos. E incluso puede que
con esto comprendáis mejor mis futuras entradas. O tal vez no. La mayoría no
tendrán mucho que comprender. O puede que sí, eso ya depende de vosotros, y de
lo que esperéis encontrar en los textos que vaya dejando por aquí.
Bueno, empecemos. Lo normal al presentarse es dar un nombre
por el cual os conocerán, un nombre que os representa, que dice quien sois. Sin
embargo, yo no voy a daros ningún nombre. ¿Qué por qué? Fácil, por lo que acabo
de decir. Lo más seguro es que cambie mucho de nombre durante mi estancia en
este blog, en el que estaré bastante tiempo. Y con el tiempo las cosas cambian,
y las personas también, y puede que el nombre que me identifica y me defina
ahora no tenga ningún significado dentro de unos años o quizás unos meses.
Parece un poco raro, pero ya tengo pensada una entrada sobre este tema y mi
opinión al respecto, como he dicho ya me iréis conociendo con el tiempo.
“¿Pretendes presentarte y no nos dices ni tu nombre?”.
Seguro que más de uno lo ha pensado. Pues sí, voy a seguir presentándome.
¿Seguir? Sí, seguir. Puede que no os halláis dado cuenta, pero leyendo
cuidadosamente se puede empezar a ver como soy. Y para quien no quiera leer
entre líneas, seré un poco más explícito.
Soy un loco, creo que sobraba decirlo viendo el nombre de
este blog, pero bueno, lo manifiesto por si alguien no se había dado cuenta
aun. En otra entrada ya diré lo que realmente es estar loco, hay quien tiene
mucho miedo a esta palabra, o quien se la toma como un chiste o insulto, pero
ya veréis lo que realmente significa. Como decía Gilbert K. Chesterton: “Loco es el hombre que ha perdido
todo menos la razón”. Ya
entenderéis estas palabras.
Continuando, y siendo más específico, diré que aparte de
loco soy una persona bastante renacentista. Para los que no conozcáis el
renacimiento, internet es una herramienta muy poderosa. ¿Y por qué me considero
renacentista? Para empezar, no soy ni “de ciencias” ni “de letras”
ni “de artes”, sino que soy del conocimiento, adoro conocer cosas, sea
de la rama que sea, porque, aunque dicen que el saber es poder, para mi es
felicidad.
Me gustan las ciencias, conocer cómo funciona el mundo y
nosotros mismos, esto me ayuda a ver la realidad tal y como es, a acercarme a
la verdad de este mundo, a disfrutar de las pequeñas cosas que en verdad son
las más increíbles.
Me gustan las ingenierías y lo técnico, son la llave para
crear cosas increíbles, para modificar la realidad según nuestra necesidad y
nuestro gusto, nos ayudan a construir nuestros sueños, cosas que la naturaleza
nos negó y que de otra forma solo estarían en nuestra cabeza; poder volar,
surcar los mares sin problema o incluso salir al espacio, nos mantienen en
contacto con las personas que queremos, nos dan la solución a muchos de
nuestros problemas y nos permiten seguir construyendo el futuro.
Me gusta la literatura y el arte, son reflejos del alma,
con los que soñamos y compartimos nuestros sueños, los que nos permiten escapar
de la realidad, mejorarla y crearla desde cero, crear mundos idílicos,
disfrutar otras realidades, son alimento del alma, reflejo de la sociedad y
descanso de la mente, llenan nuestros sentidos y despiertan las emociones que
nos caracterizan como humanos, “El arte es la expresión de los más profundos
sentimientos” (Albert Einstein), “Un lector vive mil vidas antes de
morir. Aquel que nunca lee vive solo una” (George R. R. Martin), y con
estas frases, sobran más palabras.
Me gusta la música, aunque haya hablado ya sobre arte, para
mi merece mención aparte porque es uno de los pilares de mi vida, me despierta
sentimientos y emociones sin importar la situación en la que esté, me ayuda a
pensar, me anima, crea en mi mente sueños y fantasías que me llevan a una nueva
realidad, tan perfecta como la letra y la melodía, y si a alguien le interesa
que tipo de música es, se tendrá que esperar a otra entrada que ya tengo casi
lista. “La música expresa aquello que no
puede decirse con palabras pero no puede permanecer en silencio” (Víctor
Hugo), “La música constituye una
revelación más alta que ninguna filosofía” (Ludwig van Beethoven).
Me gusta la filosofía, es uno de los amores que me ha
acompañado desde pequeño, jugando un papel muy importante en mi vida, mostrándome
los caminos hacia una realidad que existe, pero que está oculta a los sentidos,
haciéndome comprender mejor quién soy y hacia dónde debo de ir, dándome
respuestas donde solo otros encuentran silencio y vacío, conectando los
rincones de mi vida y mi alma con todas las realidades que existen, viendo que
es una única pieza y, al mismo tiempo, un millar de piezas que se engranan en
perfecta armonía. Como con todo lo demás, también le dedicare a esto una
entrada más adelante, mostrando la importancia que ha tenido y tiene esto en mi
vida, y puede que descubráis que para vosotros también puede ser algo muy
grande.
Me gusta la historia, porque si lo piensas, si de repente
despiertas en medio de un cruce de un centenar de caminos y te dicen “llega
hasta tu meta”, ¿cómo sabes hacia donde tienes que ir? Nuestra historia, para
bien o para mal, somos nosotros, es de dónde venimos, y sabiendo de dónde
venimos es más fácil ver hacia donde debemos ir, evitando los errores que cometimos
en el pasado, o que otros sufrieron y evitaron para dejarnos una valiosa lección;
o aprovechando para copiar y mejorar todo aquello que nos ayudó y crecer como personas
civilizadas, encaminándonos hacia el éxito. Como decía Bernardo de Chartres, “Somos enanos encaramados a hombros de
gigantes” (y esto explica el por qué uso tantas citas de personas célebres
de la historia, son ellos parte de los gigantes sobre los que voy subido para
ver mejor el horizonte de mi vida).
Y hasta aquí un pequeño resumen de mis gustos, puede
parecer que me gusta todo (o casi todo) lo que existe, pero, en parte, en esto
consiste el alma renacentista de la que os hablaba. La vida está llena de
caminos, cientos, miles, millones de ellos, cada uno con cosas increíbles y que
te conducen, a su manera, a una vida plena y feliz, felicidades distintas, las
cuales no tienen nada que ver unas con otras, pero que son felicidad al fin y al cabo, ¿Y cómo puedes saber si eres
lo más feliz que podías llegar a ser en tu vida, si al final cada camino lleva
a una felicidad? Puedes sentirte feliz dedicando tu vida a la ciencia y a la investigación,
pero ¿no podrías haber sido más feliz siendo escritor? O tal vez viajando y
viendo mundo, o siendo un cantante y compartiendo tu alma… Muchos piensan que
solo hay una forma de ser feliz, y cuando se encuentran algo que les llena el
alma, olvidan lo demás, sin salir de su zona de confort ni preocuparse por
conocer otras cosas que posiblemente también dieran pleno sentido a su vida.
Por eso no me cierro ninguna puerta, aquí va uno de los principios de mi vida,
y que a la vez es un consejo muy potente: Ten una mente abierta, no rechaces
nada sin conocerlo antes (siempre y cuando no dañes a los demás con tu
actitud). Un camino te llevará a una felicidad, pero es posible que no llegues
a tu meta, a la felicidad plena, por eso, como se dice, muchos pocos a pocos
muchos, prefiero muchas pequeñas dosis de felicidad procedentes de distintos
caminos, pues al final la suma puede hacerme más feliz que si me dedico a una
sola cosa (no sé cuándo esto pasó de ser una presentación a una entrada de
autoayuda, pero bueno, así me conocéis un poquito más).
Por supuesto, aquí no está todo lo que me gusta, también están
los idiomas, los viajes, la fotografía, los juegos, dar paseos, los deportes,
la buena comida, las fiestas… Y las personas, sobre todo las personas, todos
tenemos algo que enamora, algo que nos hace ser únicos e irrepetibles, pero es
algo tan importante que ya le dedicaré una entrada completa (sí, me quedan
muchas entradas por hacer, las que he nombrado aquí y muchas otras más, muchos
regalos para el alma y la mente que espero que os acaben gustando, al menos
tanto como a mí me gusta escribirlas)
Pero no solo los gustos definen a la persona, hay muchas
otras cosas importantes, como los sueños, la actitud, la forma de ser, la
ideología… Algunas cosas ya se han dejado entrever en lo que llevo hasta ahora,
pero como prometí unas líneas más arriba, voy a ser más explícito. Solo
presentaré algunos de mis rasgos más característicos para que podáis comprenderme
mejor, para que podáis comprender que hago en este blog y para que le encontréis
un sentido, por mínimo que sea, a mis futuras entradas.
Empecemos. Lo más importante, no esperéis entenderme a la
primera, ni a mí ni a mis creaciones, pienso cien veces, hablo una, soy muy
reflexivo, le puedo dar mil vueltas a una cosa por simple que parezca, y así
soy capaz de ver en ella lo que otros no ven a primera vista, por ello para
comprender la verdad detrás de mis palabras hay que pensar un poco, hasta
llegar a ver aquello que intento comunicar, pero que está oculto. Por ello
puedo parecer críptico y enrevesado, pero con un poco de esfuerzo, lo que
parece no tener valor, de golpe os dará más de lo que podríais esperar.
¿Qué más? Bueno, también está mi humor, en apariencia estúpido
y absurdo, a veces será así sin más, pero otras será un reír por no llorar. No sé
si es por mi pasado, no sé si es por mi condición de actor, no sé si es simplemente
porque nací así, o si por todo a la vez, pero tiendo a llevar una máscara, a
ponerle una máscara a la realidad, y como podéis leer en otra entrada, hay
gente que ríe con sonrisas, pueblos enteros que lo hacen, que fingen ser
felices aun cuando todos saben que no es así, y eso mismo pasará aquí,
situaciones sin sentido y jocosas esconderán bajo su máscara de sonrisas una
realidad que no es tan divertida, pero que no podemos olvidar, como mucho
suavizarla. Esto tiene relación con lo que he puesto antes, pensando un poco
llegareis a la verdad tras mis palabras.
Creo que ya va siendo hora de llegar al final, pues podría pasarme
durante horas y horas escribiendo y aun así me quedarían cientos de cosas que
seguir contando. Creo que con esto ya es suficiente para ir comprendiéndome un
poco al menos, y espero que sigáis conociéndome conforme avancen mis
publicaciones. Ya habrá tiempo de conocer por qué prefiero la justicia a la
igualdad, por qué no creo en las limitaciones, por qué el mundo que está dentro
de mi cabeza difiere tanto del que está fuera, por qué soy obstinado y a veces
incluso cabezón, por qué llevo con orgullo la palabra loco por bandera, por qué…
por qué soy tantas cosas y por qué pienso tantas otras, hasta entonces espero
que no se os haga muy larga la espera.
Finalmente, quiero deciros el camino que llevaré en este
blog. Por mi parte habrá un poco de todo, reflexiones propias sobre temas trascendentes
o banales, mi opinión sobre ciertos sucesos de actualidad, curiosidades sobre
cosas que apenas conocemos, opiniones sobre libros, series, películas…,
consejos y directrices que me han ayudado en mi vida y que espero que os sean
útiles, y textos sin más objetivo que el de entretener y ofrecer un descanso a
vuestra mente y vuestra alma. Principalmente escribiré en clave de humor,
alguna cosa se me escapará un poco más seria, pero casi todo llevará, aparte de
su mensaje, una dosis de risas para suavizar esta realidad a veces tan cruda en
la que vivimos, pero no olvidéis que tras la máscara de la risa hay cosas
ocultas que, cuanto menos, os pueden interesar en vuestra vida.
Lo dicho, espero que me vayáis conociendo y a la vez que me
permitáis conoceros (creando un blog e invitándome a visitarlo, comentando en
las publicaciones, enviándome algún correo para charlar, lo que sea), espero
que os vaya gustando este blog y que al final todos podamos decir que no ha
sido una pérdida de tiempo.
Y con esto me despido, no sin antes nombrar y mostrar mi
agradecimiento a dos personas, dos grandísimas personas, con las que he
decidido emprender este camino llamado “Charlas
de locos”, y que sin ellos, esto no sería lo mismo. Dos personas que son
dos pilares de mi vida, que llevan mucho tiempo aguantándome (y les queda mucho
más que aguantarme), que siempre están ahí, y que ya iréis conociendo y
apreciando tanto como yo los aprecio. Así que gracias, Laura y Enrique, esta
entrada va dedicada por completo a vosotros.